Coplas dedicadas a los oficios perdidos

Las alumnas y los alumnos de 1ºC de Secundaria se han lanzado a la creación poética. Estudiada la Literatura popular y algunos de sus textos representativos, han elaborado unas coplillas aludiendo a esos oficios (pregoneros, lecheros, serenos…) que hoy en día encontramos, sobre todo, en la memoria de nuestros padres y abuelas. Gracias por vuestra creatividad.

El sereno enciende las farolas

para poder ver las olas.

El sereno enciende la luz

y hace mucho catapluz.

Hossam.

 

El recadero

viene en su carro,

porque su burro

se ha cansado.

Sonia.

 

Diestro o zurdo,

haces lo que quieres,

viajar por el mundo

y hacer los deberes.

Radios, coches

taxis, saberes,

compras lámparas

y lo que quieres.

Mohamed.

 

Ya está el pregonero

viene dando noticias,

va por el pueblo

y regala sonrisas.

Sara.

 

El paragüero lañador

siempre ayuda sin temor.

Arregla sartenes, cazos y ollas

o incluso paraguas y cacerolas.

Rocío.

 

Los faroles de la calle

yo me encargo de encender,

para que usted señorita

no se vaya a caer.

Rodrigo.

 

Señor, señor,

que traigo fuego,

para las farolas

de los serenos.

Eva.

 

A los despertadores humanos

les gustan los bananos.

Los despertadores humanos

son un poco enanos.

Gabriel.

 

Sereno, sereno,

ábrame el portal

a mí primero,

que la luna

se me está escondiendo

y el sol quiere

aparecer de nuevo.

Sereno, sereno,

vuelve a venir mañana

que le echo de menos.

Gema

 

Perrita bonita,

perrita bonita,

cogeremos tu correíta.

Que está a punto de llegar

alguien que te va a pasear.

Lucía.

 

Por ahí viene el sereno

tan pancho y tan fresco.

Él te viene a ayudar

para que vivas en paz.

Alejandro.

 

Por ahí va el pregonero

pregonando todo lo que sabe.

Ningún rincón queda sin que pase.

Dulce pregonero,

dulce su voz

que llena nuestro camino

de dulce información.

Andy.

 

Afilando cuchillos

me gané la vida,

y encima a la gente

le alegro la vida.

Sebas.

 

Cada día con gran esmero

reparte por mi barrio el lechero.

“¡Qué buena es esta leche!

¡Qué rica está!”

Por eso le digo a mi madre

que me eche más.

Cintia.

 

Tijeras y cuchillos

afilaba el afilador,

junto con el carbonero

que reparte su carbón.

César.

 

Una bonita lechería

en mi casa yo tenía,

hasta que el Estado dijo que no

y la mía la prohibió.

Pablo.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s